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| Autor | Mensaje |
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Kaous

Mensajes: 23 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Capitulo 1 Dom Ene 29, 2012 2:08 am | |
| Capítulo 1 - 10 de Enero del año 1832.Había decidido escaparse de su mansión de algodón para acudir a una subasta la cual tendríua lugar al norte del callejón Orlando, en la famosa Gran Casa de Subastas de Elíseo. Vestido con sus mas impecables prendas y a lomos de uno de sus caballos, Kaous comenzó a cabalgar por las lujosas calles de la ciudad, siendo observado y admirado por toda la gente, la cual sonreía y saludaba (al igual queran saludadas) al heredoro de Morangias. Comenzó a internarse en el callejón Orlando. Un lugar más tétrico de lo normal para una ciudad como Elíseo. El pasillo oscuro que conducía a la gloriosa Casa de Subastas. Allí el ambiente era muy distinto: Gente vestida con arapos, malas miradas, niños comiendo cosas caidas al suelo... Kaous lanzó un par de monedas de oro a un mendigo el cual descansaba en el suelo, y la respuesta de este fue una siniestra sonrisa. - Así que teneis tanto dinero que podeis gastarlo en escoria como yo, ¿Eh? - Se levantó del suelo, sacando una cuchilla de tamaño considerable de debajo de las sucias mantas - En ese caso, no creo que os importe que os quite la ropa y el animal - se acercó al caballo bruscamente. Desde lo alto del jamelgo, el chico observaba pasivamente, casi sin inmutarse, al hombre. Una tierna sonrisa se dibujó en los labios del muchacho, el cual podía entender que la gente de aquellos barrios era realmente necesitada, pero no podía consentir que humillasen su apellido de aquella manera. Todo pasó en menos de cinco segundos. Primero, una fugaz mirada de Kaous a su bastón, el cual le colgaba de la cintura, atado al cinturón. Un machete, el cual se levantaba con intención de cortar la pierna del noble. Y, de pronto, todas las cajas de madera apiladas en la acera de enfrente por el tabernero de "La posada de Annie", comenzaron a levitar misteriosamente, para salir disparadas, una tras otra, hacia el vagabundo, el cual comenzó a llorar entre gritos al ver como una lluvia de mas de 20 cajas comenzaban a chocar a su lado con violencia, revoloteando al rededor de su cabeza, como si fueran pájaros, y manteniéndole en el suelo, sentado y muerto de miedo... - Feliz navidad a vos también - dijo aquel noble sin parar de sonreír con esa extraña tranquilidad. Luego agitó las riendas del caballo y comenzó a cabalgar hacia su desitno. |
|  | | Catterine

Mensajes: 22 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Dom Ene 29, 2012 2:36 am | |
| El crepúsculo no tardaría en reflejar los grandes edificios con su típico tono naranja y con ellos, el frío de la noche de invierno. No le apetecía volver a casa, sabía que su padre no estaría allí y que si se resignaba a encontrarlo lo encontraría en el mismo lugar de siempre. Así que deambuló por las calles en busca de algo interesante hasta que el frío y la humedad se le calasen en el cuerpo y no tuviera más motivo que volver.
Podía oír a un violinista callejero tocar en una de las calles una pieza de lo más cursi y a pesar de que a ella eso no le iba, le gustaba la melodía. Le habría dado alguna moneda, pero prefería cenar. Con un suspiro resignado caminó cabizbaja hasta perderse por la enorme ciudad.
Cuando se hartó de pasear, se encontró con el viejo Freker. Un pobre desgraciado que había perdido su negocio y ahora vagabundeaba por la ciudad. Antaño fue un hombre de buen corazón, pero la vida le había vuelto frívolo y ladronzuelo. Le sonrío por educación, ya que era amigo de su padre, pero este parecía estar en estado de shock, temblando y con la mirada fija en el suelo.
"Se le habrá perdido el único tornillo que le quedaba." Pensó.
Se encogió de hombros y siguió su paso, pero al volver a mirar al frente chocó contra alguien. -Eh, mujer, ten más cuidado.- Reprochó un corpulento y barrigudo hombre de mediada edad con el que había chocado. Esta frunció el ceño molesta, no solo por su arrogancia, si no por ese calificativo tan descendiente. -Eh, inútil, si no tuvieras tanta grasa podría pasar la calle sin problemas.-Comentó ella con el mismo tono con el que le había reprochado él. El hombre le miró unos segundos y después se carcajeo de ella, crujiéndose los nudillos. -Parece que no te han enseñado modales, pero tranquila, te haré ese favor...
Catterine se llevó una mano a la cintura sonriente, buscando su espada, después se la llevo a la espalda alarmada, esperando encontrarla ahí, pero no hubo suerte. "Mierda." Echó una leve risilla forzada, mirando para ambos lados y retrocedió varios pasos, sin oír el sonido de unos cascos de caballo acercarse por la espalda. |
|  | | Kaous

Mensajes: 23 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Dom Ene 29, 2012 7:36 pm | |
| Podía ver el enorme edificio al final de la enorme avenida. Comencé a reducir la velocidad del caballo, yendo a paso lento y majestuoso, con una porte digna de su nobleza.
De pronto un alboroto hizo que desviase su mirada. Un hombretón acercándose con cara de no muy buenas intenciones a una chica de cabello naranja.
Rápidamente tiré de las riendas del animal y me coloqué justo detrás de la chica, mirando al hombre con superioridad, devido a la altura que me daba la montura.
- S-señor... - dijo el barrigudo, bajando la cabeza y pasando, de estar totalmente rabioso, a ser un sumiso y avergonzado gordinflón - Siento montar este alboroto, pero esta maldita fulana me ha.... - y de pronto un PLAF hizo que el hombre callara por completo.
Kaous se había quitado su guante izquierdo y lo había lanzado con desprecio contra la cara del hombre, el cual quedó perplejo ante tal gesto, ya que aquello significaba que era retado a un duelo.
- No volverá a repetirse, lo siento, lo siento... - dijo el hombre alejándose sin dejar de temblar, escondiéndose en un callejón del que nunca tendría que haber salido.
- Vaya, esto es un problema... - dijo el muchacho mirándose las manos - Ahora mis manos no van a juego - dijo con tranquilidad, quitándose el guante derecho y lanzándolo hacia atrás, para proseguir su camino.
Varios curiosos cercanos no pudieron comprender como alguien podía desechar, como si nada, unos guantes perfectamente trabajados en terciopelo, con pequeños topacios engarzados en los nudillos. Algo así podría mantener a una familia de cinco personas durante al menos 10 años.
Si la chica se acercaba a los guantes, podría ver el distintivo de la casa "Morangias", una de las cortes mas famosas por su humildad y bondad dentro de Elíseo. |
|  | | Catterine

Mensajes: 22 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Dom Ene 29, 2012 8:00 pm | |
| Retrocedió unos pasos más hasta darse cuenta de que un majestuoso corcel le cortaba la huida y sobre él, un hombre de porte noble. Parpadeo algo incrédula al ver cómo el gordinflón se echaba hacía atrás, vacilante y cómo huyó del chico al lanzarle aquel guante. Al principio creyó que aceptaría el reto, pero al ver cómo escondía el rabo entre las piernas, sintió desprecio por aquel hombre.
"Cobarde..." Pensó mientras chasqueaba los dientes.
Aún algo sorprendida por lo sucedido se giró hacía su ayudante con una amplia sonrisa, queriendo darle su agradecimiento. Pero cuando abrió la boca para decírselo, el chico soltó aquel pedante comentario que la dejó tal y cómo estaba, boquiabierta. No tardó en cerrar la boca sin poder creerse cómo lanzaba el segundo guante al suelo, mirándolo fijamente molesta.
Cuando el joven comenzaba a alejarse tal y cómo había venido, la chica alzó el rostro orgullosa hacía él, gritando lo suficientemente algo para que le escuchase.
-No necesitaba tu ayuda, noble.- Le soltó. Hablarle de tú a un noble sin pedirle permiso anteriormente era una falta grave de insolencia y que a muchos les había costado una semana en las celdas de la comisaría. El gentilicio que había ido a cotillear los miraba de reojo, prestando atención.
-Si no fueras encima de tu poni, ni te habrías atrevido a mirar.- Terminó y maldijo su lengua y su boca. ¿Por qué hablaría siempre más de la cuenta? Se preguntaba buscando posibles huidas, ya que a pesar de que podría de sobra con aquel niño de papá, no quería buscarse líos.
Pudo ver un barril que desde el cual le sería fácil saltar hasta el salido de una ventana que estaba cerca del tejado. |
|  | | Kaous

Mensajes: 23 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Dom Ene 29, 2012 9:21 pm | |
| Paró en seco con una orden al caballo y hizo que este se diese la vuelta para volver a mirar a la cara a aquella insolente muchacha la cual le había faltado el respeto con soeces palabras.
Las miradas se cruzaron durante cinco segundos. Cinco segundos en los que todo el mundo de alrededor quedó completamente en silencio, conteniendo incluso la respiración. La pena mínima por faltar el respeto a un noble eran los latigazos, así que el destino de aquella chica ya estaba decidido.
Kaous bajó de su corcél con un agil y elegante salto. Al estar en el suelo, se acercó despacio hacia la pelinaranja, hasta quedar a un par de metros de ella.
- Sin embargo, no necesito montar en mi caballo para ser mas alto que vos - efectivamente era algo más alto que ella. La gente comenzaba a entrar dentro de las casas, precavidas, por lo que pudiera suceder allí fuera. El noble observó de arriba a abajo a la joven y luego movió el labio superior, en señal de asco - Haceos un favor a vos misma y cambiad de peluquero - fueron las palabras del chico, el cual se dió la vuelta esbozando una sonrisa de superioridad. |
|  | | Catterine

Mensajes: 22 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Dom Ene 29, 2012 9:37 pm | |
| Cuando bajó del caballo, la chica se puso tensa, sin perderle de vista ni un segundo. No le tenía miedo, ni sus aires de pijo, ni por ser un hombre se echaría a atrás. Pero la verdad es que sus comentarios la dejaron sin palabras. Abrió la boca cómo una tonta al quedarse tan sumamente por los suelos, cuando sus ojos la miraron de arriba a abajo ella siguió la misma trayectoria.
Sus pantalones desgastados le venían algo grandes y las botas habían perdido su color negro hace tiempo. Su chaqueta de botones anchos estaba deshilada y los guantes parecían más bien sucios de trabajar. Lo único que podía llamar la atención de ella era el reloj de bolsillo que llevaba colgado del cuello, el cual reposaba sobre su pecho. Parecía bueno, muy bueno y con las pintas que llevaba cualquiera diría que era robado, pero eso le daba igual.
En el momento que mencionó su pelo se enfureció drásticamente y le enseñó los dientes, rabiosa. La verdad es que no iba muy bien peinada, ya que después de pasarse el día trabajando lo que menos le apetecía era arreglarse, pero le daba igual. Aquel pobre desgraciado se había metido con las dos cosas que más detestaba de ella: Su estatura y su cabello.
Alzó los puños en señal de pelea.
-Pues tú vas a tener que cambiar de médico, porque te voy a dejar tan destrozado que no sabrá ni quien eres.- Rugió furiosa y pensó en un instante que pasaría si pasaban unos guardias por allí. el noble la deleitaría de ladrón o algo y ya no tendría voz.
Su orgullo se hirió dramáticamente cuando bajó los puños, mordiéndose el labio inferior.
-No vales la pena.- Dijo sin pararse ni un segundo más, perdiéndose por una de las calles.
Última edición por Catterine el Dom Ene 29, 2012 10:01 pm, editado 1 vez |
|  | | Kaous

Mensajes: 23 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Dom Ene 29, 2012 9:51 pm | |
| - Me encanta los modales de la periferia de la ciudad, sois todos un encanto. No me extraña que nadie quiera acercarse a ratas como vosotros... - comenzó a caminar hacia su caballo.
Se subió al caballo de un salto y volvió a su camino, hacia la casa de subastas.
Al llegar, un joven muchacho se encargó de llevar su caballo a la cuadra y le guió hacia el gran salon de subastas, donde varias decenas de nobles de todo el continente competía, esta vez, por un "Kizuna", una espada con atributos mágicos, la cual podía lanzar oleadas de fuego por su punta.
Los Kizuna eran objetos deseados a la par que codiciados por todo el mundo, pero muy poco podían permitirselos. Encontrar uno de estos artefactos era algo extraordinario, pero esta era la casa de subastas mas grande del mundo, en la que la gente mas adinerada del planeta acudía. No era cualquier reunión del tre al cuarto, si no un glorioso evento que "TRES LUNAS", una organización dedicada a la búsqueda de Kizunas, organizaba una vez al año.
- ¡TRES MIL MONEDAS DE ORO! - gritó el duque de Merrow, levantándose de su silla.
- ¡CINCO MIL! - esta vez el turno fue para la señora Hilda, esposa y señora del Varón Salazar.
Kaous se quedó de brazos cruzados, apoyado en la pared y escuchando aquella subasta. Realmente no le sería útil un Kizuna. Hace tiempo, mucho tiempo, que el era poseedor de una increible reliquia la cual, por nada en el mundo, tendría precio... |
|  | | Catterine

Mensajes: 22 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Dom Ene 29, 2012 10:35 pm | |
| Gruñía, apretaba los puños, maldecía por lo bajo. Odiaba a los nobles. Se creían que lo sabían todo y que eran mejor que cualquier otros.
Los odiaba.
Le odiaba.
"Maldito niñato insolente." Pensaba una y otra vez. En medio de su camino se topó con una tienda de espejos variados y se quedó quieta mirándose en uno. Una sonrisa amarga le salió sin muchas ganas. Después de ver el alto y noble porte de aquel joven, ella no daba mejor talla que el de una simplona de barrio bajo. Tenía razón, su cabello, enmarañado y sucio le caía por los hombros con las puntas abiertas, de mala gana se lo recogió en una coleta alta y aceleró el paso.
El crepúsculo comenzaba a florecer en la ciudad y el empedrado adoptaba una tenue luz anaranjada del sol, cada vez había menos gente por las calles y ella tampoco tenía muchas ganas de estar por ahí deambulando así que ya, pesimista, se dispuso a irse a su casa.
En el callejón de ida un hombre con un sombrero de pico encendía un cigarro en silencio, ella pasó por su lado con la mirada fija a enfrente sin prestarle demasiada atención, más debería haberlo hecho, ya que de golpe sintió un estirón del cuello.
Un leve golpe.
Y el hombre salió corriendo.
La muchacha se giró hacía él alarmada y en una de sus manos pudo ver su reloj de bolsillo y en la otra el cuchillo con el que había roto el cordón de cuero que lo usaba cómo collar. Sus ojos se dilataron drásticamente y echó a correr tras él.
-¡NO!- Gritó con énfasis sin dejar de correr tras el ladrón, el cual, estaba haciendo el mismo recorrido por el que había venido en ella y en menos de un minuto ya estaba en la calle en la que se había encontrado al noble estúpido. Pudo ver cómo el ladrón entraba en la casa de subastas por una de las puertas traseras del lúgar, ella le siguió con cautela para que los porteros no la vieran.
Un pasillo largo y estrecho se mostraba ante ella y pudo ver cómo el ladrón cerraba la puerta del final. Corrió sin siquiera pararse a recuperar el aliento. Cuando abrió la puerta, se detuvo rápidamente, con los ojos abiertos de par en par.
Una enorme sala parecida a la de un teatro se hayaba repleta de gente de clase alta y más que eso. No pudo divisar al ladrón entre tanta gente y con el corazón aún latiendole a mil por hora miró a todos lados histérica.
"Hijo de Yakett..." Pensó nerviosa, sin saber que hacer. Finalmente, se adentró entre la muchedumbre intentando ser lo más discreta posible, cosa que no le costó demasiado, ya que su estatura le ayudaba a no llamar demasiado la atención, más alguna que otra mirada se clavaba en su nuca.
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|  | | Kaous

Mensajes: 23 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Lun Ene 30, 2012 12:55 am | |
| Las puertas del salón de abrieron para dejar paso a un extraño hombre y luego la misma chica con la que acababa de mantener unas palabras...
Traté de mirar hacia otro lado, avergonzado de que me viera, y me susurré a mi mismo en voz baja - Menuda imbecil... no sabes donde acabas de meterte - me escondí un poco entre el tumulto de nobles.
El ladrón comenzó a meterse entre toda la gente, y, idiota de él, agarró la bolsa de dinero de uno de los miemnbros de la sala, no muy cuidadoso de que le vieran, pues otro hombre dio la voz de alarma e inmediatamente la tranquilidad se convirtió en agetreo.
El ladrón corrió hacia una esquina de la sala y sacó de su cinto una daga con la que amenazó a los nobles (los cuales se mantenían atrás, horrorizados).
Y, de pronto, uno de los nobles subió al escenario de un agil salto y arrebató el Kizuna del subastador de sus propias manos. Luego se dirigió hacia el ladrón, apuntándole con la punta de la espada, con el rostro totalmente frío.
- Eres un ratón en un salón lleno de gatos, escoria - entonces de la espada comenzaron a salir unas llamas de tamaño DESCOMUNAL.
Unos enormes pilares de fuego, con forma viperina, que comenzaron a abrasar el cuerpo del ladrón, undiéndolo bajo el suelo, envuelto en llamas...
Los nobles comenzaron a salir despaboridos de la sala. Todo era caos.
Mientras tanto, Kaous agarró con la mano izquierda el bastón-Kizuna y apuntó hacia el escenario en el que estaba aquel noble.
Un trozo de piedra, el cual salió despedido con la explosión, fue volando telekinéticamente hasta chocar con la espada de fuego, la cual dejó de emitir llamas al romper la concentración del portador.
- ¡¿Estáis loco?! ¡Vais a quemar toda la sala! - dije, a pesar de que mi cara no mostraba demasiada expresividad o preocuppación. |
|  | | Admin Admin
Mensajes: 9 Fecha de inscripción: 27/01/2012
 | |  | | Catterine

Mensajes: 22 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Lun Ene 30, 2012 12:29 pm | |
| La joven caminó desesperada por ver el rostro del el ladrón, le daba igual la gente que hubiese en el lugar, si le encontraba, sabía que lo destrozaba. Nadie le robaba el Kizuna y se iba de rositas. Se mantuvo en calma hasta que oyó a un señor gritar sobre el robo de un saco o algo por el estilo, seguido de algunos gritos, aprovechó el escándalo para introducirse hasta el origen de los gritos hasta que se topó con el ladrón, el cual, había sacado una daga y apuntaba a los nobles, amenazante, mientras con la otra mano llevaba el dicho saco y su reloj. Apretó los puños, pero cuando se disponía a saltar encima de él, un hombre saltó sobre el escenario, cogiendo aquella espada y comenzó el caos.
“Un kizuna.” Pensó asombrada, mirando como las llamas consumían al ladrón.
-NOO!!! - Exclamo abatida, sabiendo que su reloj se hallaba en las manos de aquel desgraciado. Pero inmediatamente, las llamas colapsaron y el fuego paró en seco a pesar de que el hombre seguía carbonizandose, entonces oyó una voz conocida, que la irritaba desde lo mas hondo de su alma. La gente ya había huido del lugar y en la estancia solo se hayaban ellos tres.
Catterine se giró hacia el chico del bastón sorprendida de tener que volvérselo a encontrar, pero eso ahora no le importaba y su reloj eran el único motivo de preocupación. Entonces el hombre de la espada bajo del escenario y cogió de un rincón algún objeto pequeño, se acercó a la joven y le tendió el objeto.
Era su reloj.
Esta, lo cogió algo desconfiada, después de ver de lo que era capaz con aquel poderoso Kizuna.
-Se le cayó antes de comenzar a arder, mi señora.- Le dijo con un tono sereno. La pelinaranja se sonrojo notablemente, era la primera vez que alguien la llamaba “señora”, calificativo que solo era digno de mujeres nobles y de buen porte. Le sonrió tímidamente y se lo volvió a colocar en el cuello, agradecida de volver a sentirlo ahí. |
|  | | Kaous

Mensajes: 23 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Lun Ene 30, 2012 11:57 pm | |
| Todo el caos comenzó a menguar a medida que el fuego iba extinguiéndose. Luego, el hombre se acercó a la chica peliroja y le entregó algo en la mano.
Todos los presentes de la sala comenzaron a aplaudir con una sonrisa de aprobación mirando hacia su salvador, el cual acababa de calcinar a un hombre (por muy ladrón que fuera). La chica, por su parte, aprovechó el momento para marcharse del lugar, pero una anciana voz le interrumpió:
- ¿A donde cree usted que va, jovencita? - uno de los ancianos nobles que presidían la sala como los mas veteranos e influyentes del continente, se dirigía hacia la plebeya - Ha presenciado usted la existencia de un Kizuna y ha irrumpido en un evento privado por la fuerza, ¿De verdad piensa que puede irse, sin más? -
Y, efectivamente, parecía que no podría marcharse tan facilmente, ya que unos guardias imperiales se apostaron en la puerta, lanzas en mano.
Todas las miradas de la enorme estancia se fijaron en la chica.
- Deberás permanecer encerrada, agradece que el señor Cort te ha salvado la vida, si no, no dudaríamos en condenarte a la muerte por esto - relamente presenciar un Kizuna era algo TOTALMENTE prohibido.
Una tierna y tranquilizante voz sonó por detrás del anciano.
- No obstante, y según tengo entendido, las personas bajo responsabilidad de "Portadores de Kizuna" no deberán cumplir ningún tipo de condena, ¿Cierto? - dijo Kaous de Morangias, sentado en una silla, como si nada hubiese pasado en estos últimos minutos.
- Señorito de Morangias... ¿Es esta su criada? - dijo el anciano mirando con severidad al joven.
- Mi guarda espaldas, mejor dicho. Si ha entrado de esa manera aquí es porque, sin duda, perseguía a ese brivón... - el chico se levantó y se acercó a Catterine a paso lento. Al pasar por su lado, ella pudo ver como sonreía muy levemente, como queriéndole comunicar algo - Y, visto lo visto, solo nos queda aplazar la subasta y mejorar la seguridad del Gran Salón - miró inquisitivamente a los guardias Imperiales.
- Está bien, Von Kaous. Le mandaremos un mensajero con la próxima cita prevista - dijo uno de los nobles, mas joven y alegre que aquel viejo.
Luego aquel hombre de la espada flamígera, el tal Cort, se acercó con una sonrisa amigable a Catterine hasta llegar a su altura y limpiarle, con un dedo, un poco de hollín que había quedado en su cara.
- Parece que esta ciudad está llena de gente especial... - dijo el hombre con cierto tono misterioso. |
|  | | Catterine

Mensajes: 22 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Mar Ene 31, 2012 9:58 am | |
| Cuando todo el mundo comenzó a aplaudir al “héroe” la joven supo que allí no pintaba ya nada, o eso creía, ya que los nobles llamaron su atención amenazandola incluso con pena de muerte, pero cuando iba a protestar sobre ello aquella irritante voz volvió a resaltar entre la gente. Su asombro fue descomunal al ver que aquel noble le estaba ayudando a pesar de la amistada charla de antes. Más cuando el le dedico aquella fina sonrisa, ella solo pudo devolverle una hostil mirada.
“Guardaespaldas dice, como si yo no tuviese otra cosa mejor que hacer...” Reprochó para sus adentros, manteniendo la calma para no buscarse mas líos. Pudo oír algún que otro viejo burlarse de que una mujer no podía ser guardaespaldas de nadie, pero callaron de inmediato ante la abrasante mirada furiosa de Cat.
Y después otra vez aquel hombre misterioso volvió a dirigirse a ella, haciéndola sonrojar hasta que cada una de sus pecas sobresalían del color rojizo que relucía en sus mejillas, bajando la mirada avergonzada.
-Eh...S-señor, va siendo hora de marchar...- Dijo a media voz al noble arrogante, improvisando sobre la marcha, pero era una auténtica inútil para esas cosas. Mas parecía haberle salido bien, porque el resto de los nobles comenzaron a dejar de prestarles atención y se sentaron en sus respectivos asientos, como si no hubiera sucedido nada y minutos antes un hombre había muerto ante sus ojos. Cuando todo el mundo se calmó, la joven miro de reojo al chico y tragandose con fuerza su orgullo consiguió decir un tímido:
-Gracias...-Y se giró hacia otro lado, cruzandose de brazos.- Pero no esperes que vayas a caerme bien. Porque no lo haces. Ahora, haremos el teatro un poco mas al salir y cuando salgamos tú te vas por tu camino y yo por el mio.
Pensó si su padre ya habría llegado a casa, aun que realmente le daba bastante igual. No tenía ninguna prisa en irse, así que simplemente espero que el joven le dijese cuando salir.
Pudo distinguir al hombre misterioso al otro lado de la estancia, mirándoles fijamente a ambos y con una extraña sonrisa torcida en los labios. Aparto de inmediato la vista, haciendo como que no se había dado cuenta y una pequeña sonrisa salio de su rostro. |
|  | | Kaous

Mensajes: 23 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Mar Ene 31, 2012 1:39 pm | |
| Ambos salimos del enorme salón y observamos como por calles venideras decenas de guardias y médicos especiales llegaban, llamados por el accidente sucedido allí. La chica hizo un ademán de marcharse, pero Kaous posó la mano en su hombre, frenándole, y le dio media vuelta. - Creo que aun no me lo has agradecido como se debe - dijo mirándole con una mano a la espalda y una sonrisa - Por cierto, mi nombre es Kaous - y entonces pasó algo que ella no se esperaba, el noble se encorvó cuidadosamente, acercándose a ella, y posó sus labios sobre los de ella. En menos de dos segundos se retiró, hundió las manos en los bolsillos de su traje, y comenzó a caminar hacia el establo, para cojer su caballo. (...) Habían pasado cinco horas desde el suceso del Gran Salon. Kaous, encerrado en la biblioteca de su bastión, comenzó a buscar información sobre el tal "Cort" y sobre los Kizunas, en general. ¿Como era posible que un noble, sin dotes de lucha, dominase a ese nivel un Kizuna en tan solo un momento? En mitad de su estudio, sentado al calor de una chimenea y con decenas de libros rodeándole, comenzó a recordar el beso a la chica, lo cual hizo que riera divertido. - ...¿Desde cuando alguien de tu clase puede permitirse reir de esa manera tan patética? - dijo una voz detrás del chico. Este ni siquiera se dio la vuelta o le dio el mínimo de importancia, simplemente proseguió leyendo. - Me han llegado noticias sobre lo ocurrido en el Gran Salon de Subastas. ¿Tu guarda espaldas, una chica...? Por todos los Heraldos, Kaous, ¿A que juegas salvando a una plebeya? - una figura enorme se colocó frnete al sillón. Tenía una pequeña barba marrón y poco pelo en la cabeza. Una piel anciana, pero, un cuerpo totalmente entrenado y musculoso. Vestía con las mejores galas del país y llevaba, en su ojo izquierdo, un monóculo característico de la gente de alta escala. | Spoiler: | | |  |
- ¿Y a tí que te importa? - dijo sin mirarle. Inexpresivo, como siempre. Como si el mundo que le rodeara no le importase lo más mínimo.
- Soy tu padre, claro que me importa. Estás manchando el nombre de la familia de Moran... - no puedo terminar, Kaous se levantó violentamente arrojando todos los libros al suelo de un manotazo.
- ¡TÚ Y TUS TÍTULO PODÉIS IROS AL INFIERNO! - le gritó en plena cara y, aunque parecía un grito cargado de rabia, la amargura podía notarse en cada palabra que salía de su boca. Aunque un segundo mas tarde comenzó a arrepentirse...
El hombre se dio media vuelta y comenzó a salir de la biblioteca. Sus botas, de acero, resonaban por toda la estancia al caminar. Este sonido y la agitda respiración del chico era lo único que podía oirse.
- Lloras como un niño - dijo fríamente el Señor de Morangias - Contraerás matrimonio con Elisabetta Aurum dentro de tres días. Es tu destino, y no tienes ni voz ni voto en esa elección que sus padres y yo hemos acordado - comenzó a salir por la puerta, pero entonces...
Cien, docientos, tal vez quinientos libros de la inmensa biblioteca comenzaron a levitar al rededor de Kaous, el cual se encontraba de pie y aferrando hasta dejarse los nudillos rojos su bastón negro.
Los libros salieron disparados hacia el padre de Kaous a una velocidad de vértigo, como si de balas de cañón se tratasen. La imagen era espectacular...
Y de pronto, todos los libros pararon en seco y calleron al suelo léntamente. El cuerpo de Kaous comenzó a levitar, como atado por cuerdas, y comenzó a poner una expresión de dolor en su rostro.
A traves del oscuro monóculo, el Señor de Morangias observaba todo lo que acontecia...
- Has levantado al menos 200 Kg, te felicito. Pero... tu Telekinesia sigue siendo un juego de niños, una basura sin sentido, al lado de mi control de la Gravedad... - el cuepro de Kaous quedó libre y calló al suelo, quedando de rodillas y respirando forzosamente.
- Es tu destino - fueron las últimas palabras de Arthur, dueño y señor de la familia más poderosa de Elíseo, antes de desaparecer entre la oscuridad de los pasillos de la mansión. |
|  | | Catterine

Mensajes: 22 Fecha de inscripción: 28/01/2012
 | Tema: Re: Capitulo 1 Mar Ene 31, 2012 8:30 pm | |
| - ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAh! -Chilló la pelirroja, abriendo las puertas de su casa bruscamente, haciendo chocar el plomo contra la pared interior, la cual, ya había sido perforada por el plomo otras veces por ella.- ¡Odio esta ciudad!, ¡Odio a los nobles!, ¡Le odio!, ¡Le odio!, ¡Le odio!Respiraba cómo si de una fiera rabiosa se tratase y tenía los nudillos oscurecidos de golpear cosas por el camino. "¿Cómo demonios se había atrevido a besarme?", "Mi primer beso... ¡Y tenía que ser de aquel desgraciado!" Se llevó las manos a la cabeza, lloriqueando dramáticamente. - ¿Qué ocurre hija?, ¿No te han podido pagar el salario de hoy? -Dijo una tranquila voz que leía un libro junto al lado de la chimenea, este, se quitó las gafas de vista y sonrío a la joven con dulzura. - ¡No es eso padre!, ¡Si supierais que me ha sucedido hoy...! -Exclamó, pero no terminó ningún relato, simplemente, se dejó caer sobre el otro sillón. Hubo un relajante silencio, únicamente interrumpido por el crispar del fuego. La joven se fijó que su padre volvía a tener las manos vendadas. Le habría preguntado sobre lo sucedido, pero ya se lo imaginaba. Solo pudo dedicarle una tierna sonrisa y después le tendió sobre la mesilla de al lado su salario. No era mucho, pero ayudaba a no pasar hambre y poder vestirse "decentemente", aun que al recordar los elegantes trajes de los nobles ellos no parecían más que escoria. Suspiró, olvidando todo lo relacionado con ellos. - Tomad, anda, compraros unos nuevos guantes de cuero.- Le comentó volviendo a sonreirle. Su padre, herrero de la zona, se pasaba absolutamente todo el día en la forja, trabajo demasiado excesivo para un hombre de su edad, más era lo único que sabía hacer bien y a pesar de los intentos de su hija de que su trabajo era más que suficiente, él era feliz allí, a pesar de herirse constantemente con las herramientas. Su padre miró el dinero de reojo y lo cogió con sus fornidos brazos para luego volver a tendérselo a ella devolviendole una sonrisa gastada. - No hija, yo estoy bien con lo que tengo, podéis usarlo en lo que os plazca.- Y el pobre hombre se levantó con esfuerzo para ir a uno de los baúles de la casa, precisamente, el de su trabajo. Lo abrió y de allí sacó una hermosa espada plateada con una bonita decoración en plata blanca y algunos trazos en dorado. | Spoiler: | | |  |
-La llevo haciendo desde mucho tiempo para ti.- Le explicó el anciano ante la cara de incredulidad de su hija, la cual, tenía los ojos cómo platos y boquiabierta miraba la espada fijamente, sin creérselo.- No es gran cosa, pero yo sé que es tu gran pasión el manejo de la espada y tu sola conseguiste superarme incluso a mi... Quería hacerte un rega.. - No pudo terminar la frase ya que Catterine se tiró a los brazos de su padre, abrazándolo con una fuerza considerable.
-¡Gracias, gracias, gracias! -Chillaba la joven entusiasmada, cómo un niño con una moneda de oro ante una tienda de caramelos.- ¡Es...Es fantástica!, ¡Os lo agradezco muchisimo!
Aquella noche la pelirroja colgó su vieja espada llena de recuerdos en la pared de su cuarto, cómo si de una fotografía se tratase, guardando a la gloriosa y esplendida Erissa en su nueva funda, la había nombrado así en honor a su madre y minutos después rezó a los Heraldos por ella, cómo todas las noches.
Más a pesar de haberse acostado con una amplia sonrisa, soñó con fuego, espadas y un beso. |
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